“Curro se ganó el corazón de los sevillanos”
Mane empezó a trabajar en Expo´92 como azafata guiando a esos primeros sevillanos que visitaban una Isla de la Cartuja en obras e intentando explicarles que aquel erial se convertiría en una Exposición Universal. Pero el destino le reservaba una sorpresa, sería la encargada de dar vida a una de las mascotas más queridas de España, de la noche a la mañana su vida cambio para que Curro saltara del papel y pudiera saludar, correr, saltar, abrazar, besar…
Viajo por toda España y por gran parte del mundo promocionando Expo´92, fue una etapa muy dura, con grandes temporadas fuera de casa, pero su ilusión por saberse participe de un evento como la Expo le daba fuerzas. Y llegó 1992 y Curro tuvo que multiplicarse para poder atender todos los compromisos en los que era requerido. Durante Expo´92 Mane fue la encargada de coordinar el dispositivo que permitía que la mascota no se perdiera nada de lo pasaba en el recinto, desde la celebración en el Palenque de los días nacionales de cada país, hasta la sesión de sellado de los pasaportes con los más pequeños o el famoso paseo en moto acuática.
15 años después Mane recibe nuestra llamada y, aunque admite que le dan mucha vergüenza las entrevistas, accede a que nos veamos en el Monasterio de la Cartuja. Nos trae uno de sus objetos más queridos de aquella etapa de su vida, la bolsa en forma de pico en la que transportaba la “ropa” del simpático pájaro multicolor.
Mane se muestra muy simpática aunque nos pone una condición “no quiero que publiquéis fotos mías, quiero que el protagonista de la entrevista sea Curro, se lo merece”.
-¿Qué recuerdas de tu primera etapa como azafata de Expo´92?
Fue fantástica, me encantaba el trato con la gente. Yo era la encargada de explicar donde iba cada pabellón, donde estaría el auditorio, el lago… y después les acompañábamos a las carpas de maquetas. Recuerdo que nada más terminar con un grupo ya estaba deseando montarme en el siguiente autobús. Todos los que trabajamos en Expo´92 desde el principio nos implicamos mucho con el proyecto, estábamos muy ilusionados.
-¿Cómo reaccionaste cuando te propusieron encarnar a Curro?
Recuerdo que me puse muy nerviosa, se lo conté a todo el mundo.
-¿Recuerdas esa primera vez en que diste vida a Curro?
La primera vez fue para hacer una sesión de fotos de presentación de las mascotas del 92 con Covi aquí en el monasterio, recuerdo que salio fatal, hacia mucho aire y aun no manejaba bien el traje.
-Antes de la Expo vimos a Curro viajar por todo el mundo, ¿Cómo reaccionaba la gente al ver esa “rara avis multicolor”?
Curro gustaba a todos, viajamos por muchas ciudades de España y del mundo pero la más chocante fue la imagen de Curro en la plaza Roja de Moscú en tiempos de la URSS, fue noticia de muchos informativos. Con la prensa se llevaba genial. Curro también salía mucho en televisión en los años previos al 92 Si, aparecía en varios programas y hasta en el Un, Dos, Tres. Recuerdo que Chicho Ibáñez Serrador nos hacia ensayar sus apariciones como si se tratara de una película.
-También vimos a Curro saludando a muchos jefes de Estado, ¿nos cuentas una anécdota?
Tengo muchísimas, ahora mismo recuerdo una con Felipe González, estaba visitando el recinto aun en obras y Curro no paraba de saltar y brincar, entonces el presidente se volvió y me dijo “¡Curro! estate quieto que me estas llenando todo el traje de polvo” (risas)
-¿Tu mejor recuerdo dentro del disfraz?
Sin duda el día que Curro salio en la Cabalgata de Reyes, nunca olvidaré la entrada en la Plaza Nueva y la gente gritando “Curro”, “Curro”, “Curro”… Aun me emociono, Curro se ganó a Sevilla.
-¿El peor?
El morbo que existía por parte de algunos de pillar a Curro de mala manera, en una caída, poniéndose el disfraz o deshinchado. Por suerte no lo consiguieron.
-¿Qué fue lo que más le gusto a Mane de Expo´92?
La disfruté muy poco ya que apenas tuve tiempo, pero me quedó con la ilusión de todos los trabajadores de Expo´92, éramos una gran familia. Recuerdo con mucho cariño al comisario Casinello.
-¿Y a Curro?
Ver a la gente contenta y recibir su cariño, era lo que más le gustaba y la gente le correspondía, se pegaban por hacerse fotos con él.
-Tu que lo conoces bien… ¿Cómo crees que se sentirá Curro cuando ve como está cambiando la Cartuja?
Curro tenía muy claro que la Expo terminaba el 12 de Octubre de 1992, desde entonces la Cartuja ya no es su hogar.
-Algunos de los foreros de la web nos han propuesto que pidamos a Agesa y al Ayuntamiento que se le haga un monumento a Curro en la Cartuja, ¿Qué te parece la idea?
Curro fue uno de los referentes de la última gran Exposición Universal del S.XX así que me parece una buena idea, aunque ahora estaría muy despistado aquí.
